Psicología en la radio: una perla en Canal Extremadura

   

   El día había sido duro y mi mente  no estaba ya receptiva para mucha estimulación visual,  así que nada de libros, nada de ordenador, nada de televisión… La noche invitaba a aprovechar el frescor que llegó con la puesta de sol  y que me dispuse a disfrutar del cuasisilencio que iba cayendo por momentos en la ciudad. 

     Centrado en los sonidos y en el aroma de la noche veraniega, irrumpió de forma intrusa en mi mente el recuerdo un mensaje que me había llegado aquella misma tarde. Alguien nos había enviado a los psicólogos del grupo un enlace a un programa de radio de Canal Extremadura. Rescaté el mensaje, releí los halagos hacia él, accedí al programa y le permití romper, en forma de susurros, aquel cuasisilencio nocturno. Media hora después estaba convencido de que aquel programa merecía un post en psicotidiana.

     El tratamiento que en los medios de comunicación (sobre todo televisión) se da a la psicología se encuentra en la inmensa mayoría de los casos en un rango que va de lo superficial a lo obsceno. Pongo dos ejemplos: que un deportista se convierta por arte de magia en terapeuta de familia con adolescentes es falaz, reduccionista e inductor de confusión; que un “coach” prometa solucionar problemas de salud mental es, además de intrusismo, una actividad éticamente reprobable y socialmente muy peligrosa, una forma de curanderismo que se disfraza de veracidad. 

     Y en medio de este gris panorama, me encuentro con un programa en una emisora de radio  que aporta luz y color a la difusión de lo que en realidad es la ciencia psicológica. Y así las cosas, yo voy y me pongo el sombrero para poder después quitármelo ante Las perras de Pavlov (que así se llama el programa). Bienvenido el rigor. Bienvenida la manera de trabajar cuyo interés es el interés del escuchante. Bienvenido el anteponer al ciudadano por encima de todas las cosas. Bienvenido el respeto a la ciencia. Y bienvenido el entretenimiento que a la vez nos hace crecer.

     En unos momentos de saturación visual, donde las redes sociales nos bombardean constantemente con “perlas” visuales paupérrimas en contenido cognitivo, parece que está resurgiendo la cultura podcast, de la radio en streaming. Es gratificante tener palabras en la nube  que nos proporcionan más sabiduría y más flexibilidad. Me gustan la palabras. Al fin y al cabo constituyen la principal herramienta en terapia. Quizás por eso las mimo tanto.

Enlace a Las perras de Pavlov : aquí