EL POST-IT DE MARÍA (O POR QUÉ EN EL CENTRO DE SALUD SE CANTA).

María, paciente habitual del Centro de Salud, se afana en un rincón del mostrador en escribir en un post-it un comentario sobre lavado de manos. Después lo pegará junto a otros papelitos iguales en una pared adornada con carteles y dibujos hechos por alumnos de colegios de la zona, personas mayores de algunas residencias y algún voluntario más. Las compañeras del servicio de administración informan a María de que si quiere, mañana podrá ver cómo los alumnos del instituto cercano vendrán a cantar una canción para concienciar a la población de la importancia de la higiene de manos en la prevención de infecciones.
Todo el personal del Centro de Salud y una buena parte de los vecinos de la zona se movilizan, una vez más, para hacer saliente la importancia de la prevención de enfermedades. Algunos usuarios se siguen sorprendiendo al descubrir en la sala de espera del Centro canciones, bailes, o ejercicios colectivos de gimnasia al ritmo de la canción de moda. Y es que para muchos de ellos aún sigue presente la concepción del sistema sanitario sólo como recuperador de la salud y no como preservador de la misma. Usuario que recurre a los servicios sanitarios cuando ha pasado de ser usuario a convertirse en paciente.
Afortunadamente, se trabaja para cambiar esta idea. Más allá de las siempre bonitas (pero sólo eso) declaraciones de intenciones de algunos organismos supranacionales o nacionales, en mi ciudad el cambio lo están pilotando trabajadores guiados por sus principios, motivados por la ilusión de ayudar a que los ciudadanos tomen las riendas de su salud, con las gigantescas consecuencias positivas que dicho cambio puede acarrear.
Al lado de la esquina del mostrador donde María escribe su post-it, una pantalla cambia rítmicamente entre mensajes informativos del Centro y otros diseñados para llamar la atención sobre la prevención de enfermedades y accidentes. En el pasillo de al lado hace unos días dos enfermeras informaban a los usuarios de la importancia de las campañas de vacunación. La celadora lleva en la mano unos carteles sobre “la semana sin humo” de finales de mayo. Este retrato del presente del Centro de Salud La Paz, en Badajoz, se extiende a lo largo de todo el año. Las actividades divultativas sobre prevención de la enfermedad y promoción de la salud vienen teniendo continuidad desde hace mucho tiempo. En 2017 el Centro recibió el premio que las autoridades sanitarias conceden por las Buenas Prácticas en Educación para la Salud (ver enlace a prensa al final del artículo). Un espaldarazo al buen hacer en este campo que se extiende a los diferentes colectivos que colaboran en las actividades (centros educativos, residencias de ancianos, Centro Jóven, asociación de pensionistas, etc)
En el campo de la salud mental se echan de menos actividades de este tipo. Si bien es cierto que en este mismo Centro de Salud se realiza un taller de manejo del estrés que podría encuadrarse dentro de la prevención secundaria (merece otra entrada por su buen resultado), en general son escasas las actuaciones en promoción de la salud mental y prevención primaria de los desórdenes psicológicos. Hoy en día poseemos conocimientos científicos avalados por sus correspondientes investigaciones que nos han acercado a los factores de riesgo y de protección en éste ámbito de la salud. Sin embargo, la mayoría de los desarrollos teóricos y las aplicaciones prácticas ponen su foco de interés en la conceptualización de los trastornos y en el posterior abordaje de los mismos, pasando de puntillas por la labor preventiva. Nos olvidamos con frecuencia de que el trastorno más leve será siempre aquel que no se haya producido.
A este respecto, considero a los niños como colectivo especialmente sensible a los factores de riesgo y de protección. Cada vez son más las evidencias acerca de la influencia del apego y de determinados patrones cognitivos y conductuales durante la infancia en el desarrollo de personalidad desadaptativa o de psicopatología posterior. ¿Cuántos trastornos psicológicos se gestan por relaciones disfuncionales en los primeros años de vida? Muchos. ¿Cuántos de esos trastornos se evitarían con actuaciones preventivas?
En este sentido, tengo actualmente en fase de diseño un proyecto de intervención psicoeducativa destinado a padres que esperan un bebé. Todo cuanto hagamos es poco si de conservar la salud se trata, tanto física como mental. No olvidemos que más importante que sanar es que no sea necesario hacerlo.
Enlaces de interés:
Noticia en prensa premio Buenas Prácticas en Educación para la salud
Enlace a Video Lava tus manos, gana salud